Internacional
Tres postales personales y una posdata desde la Venezuela herida
Volver a Venezuela trae alegría, pero exige mirar a una nación dolida. Imaginar un futuro viable no requiere solo resiliencia, sino la lucidez y valentía de quienes aún creen que tienen en sus manos el destino del país
Volver a Venezuela trae alegría, pero exige mirar a una nación dolida. Imaginar un futuro viable no requiere solo resiliencia, sino la lucidez y valentía de quienes aún creen que tienen en sus manos el destino del país
📰 Este artículo proviene de El País - América.
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